22.12.08

Sí claro, pero es que él...

A veces en los procesos de cambio buscamos información sobre algunas personas que han alcanzado la meta que perseguimos, podemos leer extraordinarias historias de cómo lo lograron partiendo de la nada, de cómo perseveraron, de cómo fueron dejando a un lado sus antiguos hábitos para convertirse en seres que hoy todos admiran.

Esta es una excelente práctica ya que nos motiva y alienta a seguir en el camino. Sin embargo, a veces leyendo esas historias, en vez de centrar nuestra atención en el logro de esas personas y ver qué elementos podemos aplicar a nuestra vida, de repente empezamos a pensar en las aptitudes o contextos de esas personas versus los nuestros, empezamos a decirnos a nosotros mismos: "sí claro, bueno lo que pasa es que ella sí tenía el apoyo de su familia y yo estoy sola", o "por supuesto con el padre que él tenía pues cualquiera", o "si yo hubiese nacido en esas circunstancias quizás lo hubiese logrado como ella", y así seguimos, llenándonos de excusas y rebajando el esfuerzo del otro.

Todos tenemos nuestras propias luchas, nuestros miedos a vencer. Pero a veces pensamos que los nuestros sí son verdaderos problemas, los de otros sencillamente no los vemos, o no nos duelen... Esto nos hace caer en una suerte de círculo vicioso que no nos deja vencer, que nos va difuminando la meta y apartando del camino.

Para solucionar tus problemas probablemente debes buscar solucionar los de otros.

Te dejo con un video que te ayudará a practicar la empatía y a ver la vida con otros ojos.

1 comentario:

  1. Demasiado bueno ese video! La verdad uno debería comenzar a pensar que quizás los propios problemas no son tan graves en verdad. Gracias!

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